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Inesperado o no, un viaje es un viaje {Libre}

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Inesperado o no, un viaje es un viaje {Libre}

Mensaje por Anna el Sáb Feb 08, 2014 1:26 pm

Recuerdo del primer mensaje :

La desaparición repentina de Elsa trajo consecuencias inesperadas. Había algunos miembros de la corte que pugnaban por coronar de inmmediato a Anna, mientras que otros insistían en que se trataba de un secuestro en toda regla y no podían abandonar a su reina. La joven princesa de Arendelle estaba en mitad del barullo, y no se sentía precisamente bien con todo el meollo del asunto. Era el repuesto, una simple marioneta que colocar en el lugar de la desaparecida abeja reina, y eso la molestaba. Su hermana se había esfumado de la noche a la mañana, junto con el cochero y una de las diligencias más modestas de palacio. Resultaba sorprendente el hecho de que nadie hubiese estado al tanto, y la princesa sospechó que se le ocultaban cosas. Toda la culpa recaía sobre el cochero, que aparecido completamente borracho presto a entregarse, al reconocer que había abandonado a la reina a su suerte en mitad de un claro del bosque encantado. Aquello levantó la estupefacción general, y hubo quienes colgaron sin vacilar la medalla de traidor al pobre infeliz. A esas alturas, la reina ya habría muerto, decían. Anna rehusaba a creer tales patrañas. Tenía que reconocer que Elsa y ella no eran precisamente uña y carne, pero de ahí a alegrarse por algo tan horrible había un abismo. Lo reconocía, Anna quería a su hermana, y no iba a contentarse quedándose de brazos cruzados mientras no tenía noticias fiables de Elsa. Estaba dispuesta a hacer indagaciones por sí misma, sin necesidad de implicar a terceros: Descubriría donde estaba su hermana y la traería de vuelta sin escatimar en esfuerzos.

Y ahí era donde la pequeña Comadreja entraba en juego. Le había costado sacarle la verdad a Leanna, que ahora lucía adorable embutida en un traje de sirvienta que le venía grande, y aún así seguía sospechando que no le había contado todo. Por mucho que afirmaba no haberla visto, la princesa sabía que su hermana sí que había mantenido algún tipo de contacto con la niña, ¿De lo contrario por que llevaba un anillo suyo en el dedo pulgar? Demasiadas incógnitas y muy pocas sendas fiables a las que agarrarse, Anna se sentía en mitad de una encrucijada de la que saldría a golpe de voluntad. Después de amenazarla, suplicarle e incluso tratar de sobornarla con medios poco honestos, había logrado llegar a un acuerdo con ella. Al parecer la pequeña también buscaba a un pariente, hecho que Anna aprovechó para apelar a su corazoncito, aunque desde luego la cría parecía no tener. Se trataba de un soldado de Lindert. Las misivas que solía recibir su familia sobre su situación llevaban unos meses de retraso, y por alguna que otra razón, ella había abandonado el hogar familiar para encontrarlo, lo cual había degenerado de tal forma hasta llevarla a Arendelle. Se suponía que antes de llegar allí, había tenido algún tipo de confrontación de la que apenas recordaba nada, con la única pista de haberse desarrollado en el Bosque Encantado. Ese sería el destino de la princesa, que estaba convencida de que al ser una pista repetida, hallaría a Elsa en algún rincón de la fronda peligrosa. Dejando de lado las bromas de mal gusto, Anna se comprometió a ayudar a la niña, contactando con su prometido para ver si el podía hacer averiguaciones al respecto… A pesar de que ignoraba aún su paradero. No le revelaría nada a Comadreja, no fuese que se pusiese pesada.


Pero al fin había salido del palacio, y sola, toda una proeza de la que se sentía sumamente orgullosa. Había dejado a Kai al cargo de todo el papeleo real, con la promesa de regresar en menos de tres días con la legítima reina junto a ella, de lo contrario podrían salir en su búsqueda… Pero lo dudaba seriamente, Anna confiaba muchísimo en sus posibilidades. Había sobrevivido un día fuera del palacio, ir a buscar a Elsa sería como coser y cantar a la vez.
Una alforja con provisiones colgaba de su hombro, recubierto con ropas de viaje de invierno, a causa de la tormenta que se había desatado, sin olvidar la pala, el gancho y las cuerdas que podrían venirle bien si encontraba obstáculos por el camino; por no hablar de un saquito en cuyo interior tintineaban algunas monedas. Había rehusado de llevar escolta, e incluso se había encargado de que Comadreja no la siguiese, poniéndola bajo la custodia de Gerda y la cuadrilla de sirvientas. Anna se sentía exultante, valiente y muy atrevida a lomos de Chocolate, siguiendo las indicaciones que había recibido para llegar al bosque sin pérdida, a pesar de que su sentido de la orientación era prácticamente nulo. No podía ser tan difícil llegar, a fin de cuentas era un bosque encantado, ¿Cuántos como ese podía haber? ¡Bah! No tendría pérdida…

***

Resopló aburrida sobre la montura. Tenía los muslos destrozados, y la piel bajo estos en carne viva. Que alguien le recordase, en cualquier otro momento de su vida, que montar a lomos de un corcel con falda no era una buena idea, y menos si se hacía a horcajadas. Cualquier movimiento le resultaba una tortura en vida, y no tenía claro si había viajado durante horas, días o semanas. Había perdido la noción del tiempo y se tambaleaba con agonía sobre la silla de montar como si la hubiesen herido de muerte, exagerando como sólo ella sabía, arrancando relinchos molestos de Chocolate.
Lo que sí que tenía claro era que la noche empezaba a caer sobre su cabeza, y con ella el frío nocturno. Había dejado atrás la nieve, y eso sólo podía significar que había acabado más al sur de lo que pretendía, ¿Iría por el buen camino?

-¡Gracias al cielo!-Había llegado a… Alguna parte, de eso no cabía duda. Parecía un pueblecito costero, ¿Habría llegado sin querer a Marshovia? Gruñó algo entre dientes, molesta por no poder disfrutar de las vistas al tener una misión que cumplir, por supuesto, ella era una chica seria y muy comprometida-¡Ahhhh!-Se quejó, al intentar desmontar de la silla, cuando el cuero rozó las heridas. Se dejó caer hacia un lado como un fardo pesado, y gimoteó cuando sus pies se posaron sobre los adoquines de piedra. El olor a mar inundaba las calles, pero sus ojos soltaban lágrimas de dolor y le emborronaban la visión. Todo su cuerpo pedía a gritos un descanso, y su bolsa de comida vacía arrancaba gruñidos de su estómago. Eso de atiborrarse nada más salir no había sido una buena idea… Con un suspiro de pesar y con unos andares patizambos bastante ridículos, logró llegar hasta una cuadra donde encargó a un muchacho que cuidase de Chocolate y pidió indicaciones sobre algún lugar donde pasar la noche.

Anna abrió la puerta de la posada con una mano, entrando en su interior y quitándose el gorrito rosa que cubría su cabeza y sus orejas, las cuales estaban inusualmente rojas. El interior tenía un aspecto modesto y limpio, y la temperatura era bastante agradable. Sin pensárselo dos veces, se dejó caer con las piernas abiertas sobre una silla de madera, soltando un quejido de alivio y dolor cuando la tela de la falda rozó la carne dolorida.

-¡Al fin!-Y cerró los ojos, dejándose llevar momentáneamente por la deliciosa sensación de descanso.



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Re: Inesperado o no, un viaje es un viaje {Libre}

Mensaje por Babette el Jue Mar 27, 2014 2:25 pm

"¿Pero qué?" me pregunto cuando la huésped de trenzas pelirrojas derrama vino, comida y rompe uno de los platos al tirar el mantel. ¡Más encima lo mancha todo! Cuento hasta 10, pensando que no debo irritarme con ella, además que eso no le servirá a Franz Alister para nada.

Lo malo es que siquiera va a llamar a Cosette, como le pedí:

- Si, él se llama Franz Alister. ¡Ahora por favor ve a darle el recado a mi hermana Cosette! Es igual a mí, pero viste de amarillo!

Para mi suerte, el huésped a quién antes creí un snob, se porta como todo un héroe:

- Apártese. -me dice antes de tomarlo en brazos. Confieso que su tono algo rudo me molestó, pero su explicación posterior me dió a entender que en realidad está concentrado en ayudar a Franz en vez de coquetear conmigo- Una vez lo tenga en brazos, tendrá que hacer presión sobre su herida para evitar la hemorragia. No es lo mas idóneo, pero no contamos con otro medio a nuestro alcance.

- Así lo haré. -digo haciéndole caso, y le indico dónde está la habitación más cercana. Lo malo es que cuando el huésped lo deposita sobre la cama recién hecha por Cosette, me fijo que- ¡Se ha desmayado!

Estoy muy preocupada... ¡Nunca se ha muerto nadie en la posada antes! Mis pechos suben y bajan mientras respiro nerviosa.

Spoiler:
Off: Metarol con Franz autorizado por Espejo y Hans C. Andersen.
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Re: Inesperado o no, un viaje es un viaje {Libre}

Mensaje por Anna el Vie Mar 28, 2014 1:23 pm

Anna los miraba alternativamente sin saber que hacer, repentinamente bloqueada. No estaba acostumbrada a obedecer órdenes por la ascendencia de su sangre real, por lo que se quedó de pie en el sitio sin moverse, a pesar de haber afirmado momentos antes que buscaría a la hermana de la camarera. Pero tenía un problema, pues ella a quien quería encontrar era a la suya, no a la de otra persona, ¿Y si ese hombre la conocía? Estaba muy confusa, pues el escepticismo crecía en su interior a la hora de aceptar que el pobre malherido fuese su prometido. No, claro que no, se llamaba Alister, no Franz. En el fondo se convencía de que su gallardo príncipe jamás podría mostrarse en semejante estado, pues él no sólo era guapísimo, sino que además la chica le atribuía un excepcional talento con la espada y una imbatibilidad casi legendaria, como correspondía a su concepto idealizado de lo que competía a la realeza.

-Haz lo que te ha pedido la camarera. Yo me haré cargo del herido, transportándolo hasta sus aposentos-Oh. Los ojos oscuros de Anna brillaron con una renovada determinación al observar la sincera y desinteresada preocupación que destilaban los orbes claros del príncipe Hans. Era todo un caballero, digno de su título, y muy considerado. Tenía razón, toda la del mundo. El señor Alister  necesitaba asistencia de inmediato, y ella deseaba ayudar lo mejor posible para sentirse igual de importante que el muchacho de pelo cobrizo, para que la hospitalidad de la reservada Arendelle fuese conocida más allá de sus fronteras, y que las puertas cerradas no pudiesen empañar la opinión ajena.

-No os defraudaré-Aseguró, dándose la vuelta. Pero volvió a girarse de inmediato, agitando un dedo, dándose cuenta de que ignoraba quien era la tal Cosette. El murmullo le impidió escuchar la primera frase que salió de su boca, concerniente al nombre del herido, pero como si hubiese leído sus pensamientos, la mujer de pechos grandes respondió:

-…¡Ahora por favor ve a darle el recado a mi hermana Cosette! Es igual a mí, pero viste de amarillo!-Anna asintió vehementemente, como si esa misión fuese pan comido. Tropezó con una silla y estuvo a punto de darse de bruces contra la tarima, pero pudo asirse a una mesa a tiempo para no acabar rodando por el suelo y demostrar una imagen lamentable de sí misma. Escabulléndose entre otros curiosos que se apelotonaban alrededor del trío, pasando entre ellos hasta llegar a la barra. Bien, y ahora a buscar a Cosette. Se coló por la zona destinada al personal de la posada, buscando con ímpetu a su objetivo, hasta dar con ella y casi volver a caérsele encima.

-Habitación…P-primer piso…Alister…-Dijo, jadeando, llevándose la mano al cuello y al costado, que le dolían por el esfuerzo y la falta de forma física-Ese tipo de ahí-Señaló la muchedumbre-Está herido, y dice tu hermana que le prepares la habitación-Logró terminar, recuperando el aliento y la voz.

Off:
¿Entra Cosette? ¿O en mi próxima respuesta hago como que he hablado con ella y llego hasta vosotros xD?



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Re: Inesperado o no, un viaje es un viaje {Libre}

Mensaje por Cosette Bimbette el Vie Mar 28, 2014 6:33 pm

Estoy haciéndome la idea de lavar la loza, cuando una de las clientas, de trenzas rojas, entra y choca conmigo:

- ¡Ay! -reclamo porque la chica ha chocado con mis senos, pero ella, casi sin aliento me dice:

- Habitación… P-primer piso… Alister… -Pongo cara de interrogación, porque no entiendo mensajes crípticos, cuando ella se explica mejor:- Ese tipo de ahí... Está herido, y dice tu hermana que le prepares la habitación.

- ¡Oh! ¡Por supuesto! -dejo todo tirado en la cocina y voy corriendo a recoger sábanas limpias. Sin fijarme si uno de mis pechos se sale o no del escote, corro y empiezo a estirar las sábanas, justo a tiempo para que entren Hans cargando al herido, seguido de Babette:

- ¡Se ha desmayado!

- No te preocupes hermana, Rosette y yo atenderemos a los clientes, y tú queda libre de cuidar de él. -y cierro la puerta.

Spoiler:
Aparición de Cosette finalizada. ¡Pueden seguir el orden de roleo sin mi!
Hans, a Cosette puedes mirar, pero sólo a Babette podrás tocar...



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Re: Inesperado o no, un viaje es un viaje {Libre}

Mensaje por Hans C. Andersen el Sáb Mar 29, 2014 4:28 pm

Off:
Este es el último mensaje que voy a tener aquí, después voy a abrir uno a parte con Anna. Tenemos que tratar algunos asuntos de la trama mas en persona, ya después de ese tema veremos qué hacer ; D...

- Apartad. - Profirió en un grito a un grupo de personas, que se encontraban en aquellos instantes sin apartar la mirada de aquel curioso cuadro.  Por unos instantes dudó de que hubieran llegado a escuchar sus palabras, pero apenas dio unos pasos hacia ellos se apartaron, dejando un carril directo hacia las escaleras que dirigían a los dormitorios. Ya había durado demasiado tiempo toda aquella pantomima, soltaría aquel fiambre agonizante en una de las camas del hostal y relegaría el resto del trabajo a una de las encargadas. Si vivía o no, no le era de importancia, solo necesitaba despertar el interés en aquella supuesta princesa. Supuso que había actuado bastante bien, pues una vez empezó a subir los peldaños de la escalera escuchó varios comentarios de aprobación a sus espaldas.

No tenía tiempo de recrearse en su logro, mucho menos de ceder ante el orgullo de un trabajo bien hecho. Debía mantener su semblante preocupado hasta el último momento, en el cual pudiera relajarse y continuar platicando con aquella dama. Ya se encontraba a las puertas del dormitorio donde tendría que depositar al hombre, por suerte se encontraban entreabiertas, pues empezaba a cansarse de cargar con ese peso muerto y lo último que hubiera querido hubiese sido tener que esperar la llegada de alguien que pudiera abrirle las puertas.

Ya suelto en la cama y arropado por una sabana, se volvió hacia la entrada no sin antes detenerse ante un espejo cercano. Se observó guardando para su interior una mueca de repugnancia. Su chaqueta se encontraba rota y manchada de sangre, sus guantes habían quedado para el arrastre y sus pantalones ya no serían más que un simple trapo para los sirvientes.

Por suerte había traído parte de su armario consigo, por lo que no tendría problemas en vestirse de nuevo. Al salir al exterior se cruzó con una de las encargadas, a la cual sujetó por uno de sus hombros mostrando un semblante algo mas aliviado.

- Ya solo podemos esperar. - Dijo con completa seguridad. - Haced turnos a su lado hasta que recupere la consciencia, intentar que no se quede solo ni un momento... - Pequeños consejos que siempre había escuchado al doctor de su corte cuando uno de sus hermanos, o el mismo, hubieran resultado heridos o enfermos.

- He dejado mi equipaje colgando de mi caballo en los establos, es un semental castaño fácil de identificar. - Solo esperaba que no escaparan con todo su contenido mientras se bañaba, por suerte para él Anna había alquilado una habitación en ese mismo hostal, por lo que no tendría problemas para encontrarla. - ¿Sería mucha molestia que me lo subieran a mis aposentos? Necesito deshacerme de todo esto que me cubre, antes de volver a  hacer presencia en el comedor... - Dijo haciendo un gesto entorno a su cuerpo.  - Os pagaré un extra si es necesario.  - Añadió antes de dirigirse a una puerta cercana, que supondría sería el dormitorio que había alquilado. Primero los negocios, se obligó a pensar recordando a la niña pelirroja, después buscaría el placer entre los pechos de la rubia.
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Re: Inesperado o no, un viaje es un viaje {Libre}

Mensaje por Babette el Dom Mar 30, 2014 10:53 am

Me sorprendo al ver al héroe observándose al espejo. Normalmente ellos no se preocupan de ello... Aunque Gastón si lo hacia... todo el tiempo... Mi corazón late fuerte al recordarlo, sintiendo de pronto toda la falta que me hace...

Salgo de la habitación, absorta por los recuerdos, cuando el hombre sale y me toma de los hombros:

- Ya solo podemos esperar. Haced turnos a su lado hasta que recupere la consciencia, intentar que no se quede solo ni un momento...

- Por supuesto. -digo con toda la intención de ser la primera en acompañarlo.

- He dejado mi equipaje colgando de mi caballo en los establos, es un semental castaño fácil de identificar. - A duras penas oculto una mueca al sentir la forma arrogante de solicitarme un favor... ¡Igual que Gastón! Le asiento, pensando en pedirle a Rosette ahora que lo haga, o entonces que sea Rosette quién acompañe a Franz primero... -Os pagaré un extra si es necesario.

- Llevaré agua caliente a su habitación, para que se pueda asear. -digo calculando el peso del balde versus el extra que pagará él- Lamentablemente la tina está estropeada. La entregarán recién después de mañana. -digo algo triste por no poder ofrecer el mejor servicio.

Spoiler:
Off: Postea aqui el link del otro post, sólo por la diversión de seguir los hilos conductores de los pjs. ;-)
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Re: Inesperado o no, un viaje es un viaje {Libre}

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